Oficiales CORNAV participan en “Partnership of Americas”

Oficiales CORNAV participan en “Partnership of Americas”

Tal como se había difundido ampliamente, entre el 12 y 18 de agosto pasado, se llevó a efecto el ejercicio multinacional POA 2014, con el propósito de entrenar la interoperabilidad e incrementar el grado de eficiencia operativa en misiones de asistencia humanitaria, ante catástrofes y apoyo a la comunidad civil, entre diversas Fuerzas Navales de países amigos, constituidas principalmente por fuerzas de Infantería de Marina.

El sector elegido fue la zona de Pichidangui en donde se levantó una ciudadela ficticia, como centro de la operación: el pueblo de “San Lumpen”, afectado por un terremoto grado 8.8 y un posterior Tsunami, siendo totalmente devastado.

Una de las grandes novedades de este ejercicio, fue la presentación en sociedad de la Unidad de Rescate Naval, conocida por su sigla, URENA, la que está integrada por Oficiales de Infantería de Marina del CORNAV.

Esta Unidad que ha entrenado en los últimos dos años, tiene entre otras competencias, las capacidades y entrenamiento en “rescate urbano”, por lo que su presencia y empleo en el POA, era determinante.

De esta manera ocho Oficiales CORNAV, pero como URENA, se incorporaron a la Fuerza de Tarea embarcada a bordo del LSDH Sgto. Aldea, para realizar labores de reconocimiento preliminar de la zona afectada, contabilidad y selección de heridos y naturalmente la marcación de estructuras colapsadas con posibles víctimas atrapadas en ellas. Toda esta información era enviada en tiempo real, con imágenes geo-referenciales, al Puesto de Mando para que éste pudiera contar con información precisa, a objeto de disponer de mejor manera, de los medios humanos y materiales en la labor de rescate de víctimas. Esta misma información fue además compartida con las unidades USAR de rescate de Bomberos para la ubicación y rescate de víctimas.

URENA interoperó con los medios aéreos tanto de la Marina de EEUU como con los de Méjico, realizando vuelos permanente entre la zona de catástrofe y el Buque, en donde se encontraba el Puesto de Mando.

Asimismo se pusieron a disposición de esta unidad de rescate, a miembros del USMC para otorgar tanto la seguridad del equipo, de los medios terrestres de evacuación de heridos,  así como aportar con médicos y enfermeros de combate con los que actuó en conjunto en las labores de rescate.

Este ejercicio que ha considerado la participación de  1,800 Infantes de Marina de 5 países, fue toda una “prueba de fuego” para que como Reserva Naval, pudiéramos ser parte activa de una Fuerza de Tareas Multinacional, la que a nuestro parecer, cumplió con las expectativas que el Mando tenía sobre ella.

Ahora lo que viene por delante es hacer un análisis de las experiencias aprendidas; mejorar lo que sea necesario; buscar las instancias de entrenamiento y equipo  y quedar a disposición del Mando Naval para su empleo en donde lo requiera, ante situaciones de emergencia Nacional.

Contribución del CC IM RN H Rivera S